El espíritu de superación…

  • Publicado el día mayo 31, 2011 at 5:36 pm

Dicen que si vas acelerado por el mundo y no te paras, la vida te para por tí. Es muy probable que esa afirmación sea cierta y que lo adecuado sea prestarle atención a las señales que va mostrando.


Hoy puedo decir que una serie de acontecimientos difíciles y dolorosos hicieron que me tomase la vida de otra manera. Una fractura de fémur, clavícula, escápula, conmoción cerebral y diversas abrasiones en la piel fueron las consecuencias de un accidente en moto provocado por la infracción de un coche en las Dolomitas.

No tuve la sensación de haber salvado la vida milagrosamente ni de empezar a disfrutar cada momento como si fuese el último. Solo quise recuperarme cuanto antes para poder volver a subirme a mi moto.

Empecé a trabajar en mi recuperación en cuanto me dijeron que podía levantarme de la cama y a los 20 días de salir del hospital ya estaba haciendo clases de spinning.

Como los “hierros” eran bastante molestos -por no decir dolorosos- hace un par de meses tomé la decisión que quitármelos. Don Julio de Caso me quitó todo lo que me había puesto un año y medio antes y nuevamente hizo un trabajo excelente.

En menos de 24 horas me fui andando a casa y hoy, dos meses después subo montañas, voy en moto, entreno duro en el gimnasio, patino y llevo unos tacones de vértigo.

Que hoy esté prácticamente perfecta se lo debo en primer lugar a los que me atendieron el día del accidente tanto en la carretera como en el hospital de Trento, sin olvidar a los que me trasladaron a España. En segundo lugar y no por eso menos importante, al excelente trabajo que hizo conmigo Don Julio de Caso y su equipo tanto en la primera operación como en la segunda para retirarme todo el material que me pusieron. Y por último a aquellos familiares y amigos que me han apoyado en mi recuperación.

Gracias al espíritu de superación que me contagia mi mejor amigo, hace dos semanas he empezado a subir montañas y en consecuencia a subir el ritmo de los entrenamientos en el gimnasio. Mi pierna se queja pero resiste bien y sin hierros ya no tengo excusas.

El objetivo es mucho más que subir montañas pero por algo se empieza. Creo que pasar por el quirófano y la prudencia que mostraba Don Julio en cuanto a los resultados han conseguido que la Berta de hoy sea mejor que la de hace un año y medio.

¿Julio, a parte de los hierros, me pusiste algo más? me sobra energía para subir hasta el fin del mundo y con esfuerzo y el entrenamiento adecuado lo lograré.


Del accidente solo quedarán las cicatrices, un extra de prudencia a la hora de salir a rodar con mi moto y el haber aprendido que a cada persona la vida le pone rivales a su medida. En mi caso la vida me enseño que nada es imposible y que no hay nada que no pueda conseguir ni superar.

Mi recomendación de hoy es que no esperes a que sea la vida la que te enseñe cuánto puedes lograr y cuánto eres capaz de soportar. ¡Apréndelo ya! hazme caso. Ponte metas y a por ellas.

Da igual si son metas laborables o de esfuerzo físico o mental. Lo importante es superarse a uno mismo a cada instante y evolucionar positivamente.

Muchas gracias Julio por operarme las dos veces y hacerlo tan y tan bien porque hoy, en parte, soy lo que soy gracias a ti. Te estaré eternamente agradecida.

3 comentarios en El espíritu de superación…

  1. elenius

    Te ha quedado bonito, y emotivo, pero deberias referirte creo yo a Julio como Julio o Dr. de Caso, más que nada por que parece que hables Matusalen , del mago de hoz o de un capo de la mafia.
    Pero está muy gyapo , si.
    mamá

  2. JORGEO OBED

    EXCELENTE ENSÑANZA PARA EL ESPIRITU FELICITACIONES ESO ES LO QUE NOS HACE FALTA A LA HUMANIDAD .
    NOS HEMOS DEDICADO A LA PARTE MATERIAL Y LA ESPIRIUTUAL LA DEJAMOS EN UN SEGUNDO PLANO

    • Berta Doria González

      Tienes razón! y en realidad no podemos ser felices si las dos partes (material y espiritual) están en armonía. Hay que cultivar y cuidar todo para que nuestro cuerpo funcione a la perfección :)

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