Del estrés a la ansiedad

  • Publicado el día marzo 14, 2011 at 11:08 am

Desde mi punto de vista uno de los grandes peligros que entraña el exceso de estrés es la aparición de la ansiedad. No es la única causa pero sí la más frecuente.

Un cierto nivel de estrés se puede aguantar, pero… ¿la ansiedad? Eso es mucho más difícil.


He tenido temporadas que mis niveles de estrés eran muy altos y estaba un poco ansiosa, pero ataques de ansiedad –como ya te expliqué- solo he tenido uno. Ansiedad por no poder arreglar algo o por sentirme ahogada con los problemas. No es una sensación agradable y no te la recomiendo.

Desde entonces me he esforzado en entender qué es un ataque de ansiedad y en cómo controlarlo sin necesidad de medicamentos para relajar a elefantes.

Es más sencillo de lo que parece. El brote de ansiedad se inicia en cuanto empiezas a sentir que la situación te supera, que no vas a poder con ella, que es demasiado para ti. Te pones nervioso y se te altera la respiración. Cuanto más nervioso, más piensas que no puedes controlarte y más te descontrolas.

¿Qué tal si empiezas por pensar que tú si puedes?

¿Qué es lo ideal? Que todos los días te repitas el “si puedo”. A base de repetirlo te convencerás de que realmente sí puedes hacer lo que quieras y no habrá ninguna situación que te supere.


Nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien quieras ser.

Si eres quien quieres ser, podrás con cualquier situación a la que te enfrentes.

A veces las cosas se ponen un poco complicadas y no ves la salida por ninguna parte. En esos casos puede que el ataque de ansiedad te lo encuentres de frente. Lo que yo hago es pararme a pensar. Me explico;

Si la situación exige que se resuelva YA! Tu cuerpo es lo suficientemente inteligente como para reaccionar sin que te de tiempo ni a pensarlo. En ese caso no tienes ansiedad, tienes una subida del estrés que te ayudará a actuar.

Si por el contrario la situación complicada se puede resolver con “normalidad” no pasará nada porque te sientes 5 minutos a relajarte y a analizar las cosas detenidamente. Si te aceleras no vas a resolver nada. Relájate, respira hondo y resuelve la situación como mejor sepas.

Si te vuelves a acelerar, te vuelves a parar y a relajar. La ansiedad se elimina con autocontrol. Contrólate, relájate, tómate las cosas con calma y resuelve las cosas con cabeza. Te resultará todo mucho más sencillo.

Controla tu ansiedad y la vida te será mucho más fácil y agradable.

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